Además de las herramientas grandes —alertas, zonas e informes— la plataforma trae varias utilidades pequeñas que se usan todos los días y que casi nadie conoce. Estas son.
Sirve para saber cuántos kilómetros hay entre dos o más puntos, sin salir de la plataforma.
Vaya a Herramientas → Regla y empiece a hacer clic sobre el mapa. Cada clic agrega un punto y la plataforma va sumando la distancia del recorrido. Puede marcar tantos puntos como necesite: sirve tanto para medir un tramo recto como para calcular una ruta con varias paradas.
Para qué se usa en la práctica: cotizar un viaje antes de aceptarlo, verificar si el kilometraje que le reportó un conductor tiene sentido, o calcular cuánto le queda a un vehículo para llegar a su destino.
Son íconos que usted coloca en cualquier parte del mapa y a los que les pone un nombre. Sirven para marcar los sitios que le importan a su operación: los clientes, las bodegas, las estaciones de servicio donde tanquea, los talleres, los puntos de entrega.
La diferencia con una zona es que el punto de interés es solo una marca visual: no genera alertas ni entra en los informes. Si lo que usted quiere es que le avisen cuando un vehículo llegue a ese sitio, lo que necesita es una zona.
Si ya tiene la lista de sus clientes o de sus puntos de entrega en otro sistema, no hay que cargarlos uno por uno: la plataforma importa puntos de interés desde un archivo en formato KML, que es el mismo que exportan Google Earth y la mayoría de los programas de mapas.
Sirve para lo contrario de lo habitual: en vez de mirar dónde está un vehículo, usted le dice a la plataforma una dirección o unas coordenadas y ella le muestra ese sitio en el mapa.
Se usa cuando un cliente le da una dirección y usted quiere ver dónde queda antes de mandar el vehículo, o cuando alguien le pasa unas coordenadas por WhatsApp.
Al revés: usted pega unas coordenadas y la plataforma le dice a qué dirección corresponden.
Es la herramienta que más se usa después de un incidente. Si un reporte le entregó una posición en números, aquí la convierte en una dirección de calle que sí se puede poner en un documento o entregarle a una autoridad.
Los puntos de interés y las zonas se complementan. Marque como punto de interés los sitios que solo quiere ver, y como zona aquellos sobre los que quiere que la plataforma le avise algo. Si marca todo como zona, va a terminar con más alertas de las que puede atender.
¿Necesita ayuda para cargar sus puntos? Escríbanos al 305 229 2372.
Marcar los sitios fijos del cliente —sus bodegas, sus clientes habituales, los talleres, las estaciones donde tanquea— cambia por completo la lectura del mapa. En vez de coordenadas y direcciones largas, se ve el nombre del sitio.
Es un rato de trabajo al montar la cuenta y se nota todos los días: el cliente entiende su propio mapa sin que nadie se lo explique, y las paradas del informe dejan de ser una dirección para pasar a ser «Bodega norte».
Con la herramienta de regla: se va haciendo clic sobre el mapa y la plataforma suma la distancia de los tramos. Sirve para estimar un viaje o comprobar si un kilometraje reportado tiene sentido.
Un punto de interés solo pone un nombre en un sitio del mapa, para leerlo más fácil. Una zona es un área que, con su alerta correspondiente, avisa cuando un vehículo entra o sale. El punto no avisa de nada.
Sí, con el buscador de direcciones del mapa, que lleva la vista al sitio indicado sin tener que arrastrar el mapa a mano.
¿Y si lo que quiere es venderlo, no contratarlo?
Si ha llegado hasta aquí buscando cómo se configura un equipo, es probable que no sea un cliente cualquiera: es alguien que instala, que repara o que ya vende GPS. Esta misma plataforma se puede distribuir con su propia marca —su dominio, su logotipo y su aplicación en Google Play y App Store—, para que monte su propio negocio de rastreo en vez de trabajar para el de otro.